Mostrando las entradas con la etiqueta enfadado con el mundo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta enfadado con el mundo. Mostrar todas las entradas

19 octubre 2007

Cobardes de bata blanca

Los cobardes también se visten con bata blanca. Creía que era una profesión donde la valentía era un requisito y no una virtud añadida, pero he comprobado que no es así, que hay ratas de alcantarilla en todos los lados, hasta en los hospitales.

Los médicos cobardes se desenmascaran cuando se enfrentan a un paciente de "segunda categoría" con una enfermedad complicada: una persona con parálisis cerebral que sufre constantes infecciones de orina que a veces llegan hasta la sangre. Piensan que tienen muy poco que ganar y que no merece la pena arriesgarse por una persona que debería haber muerto, según sus miserables cálculos, hace 20 años. Si ahora una infección se complica y se la lleva por delante, "tendréis que haceros a la idea", nos dicen. Vale, nos quedamos con los brazos cruzados mientras vemos sufrir a un ser querido sólo porque a vosotros no os da la gana de hacer un diagnóstico, de cumplir con vuestro trabajo, de responder al grandilocuente juramento hipocrático.

Y no nos contéis milongas. Si el paciente fuera una persona de 26 años sin parálisis cerebral, os dejaríais la piel por buscar una solución. “Tiene toda la vida por delante”, diríais. Pero tenéis miedo de hacer pruebas a un ser humano (tan humano como cualquiera) que no sabéis como va a reaccionar, que ofrece múltiples complicaciones y que tiene una salud extremadamente frágil. Y aunque no hable ni camine, sonríe con tal naturalidad que demuestra que está más viva que todos vosotros. Pero sólo os importa vuestra reputación. Sois unos miserables.

Dedicado exclusivamente al grupo de médicos (¿?) del Hospital Río Ortega de Valladolid que no han querido ni siquiera tomarse la molestia de estudiar el caso de mi hermana.