"La libertad no hace felices a los hombres, los hace sencillamente hombres", Manuel Azaña.
29 marzo 2009
La radio perfecta
Hace tiempo que no paseo por mi blog. Lo de escribir es otra historia. Lo que quiero decir es que, aunque no he estado por aquí en forma de letras y palabras, sí lo había hecho como oyente de la radio perfecta. Aquí, en este rincón alejado del mundo real, suena siempre buena música, mi música. En cada canción del Diario hay una historia, un recuerdo, una evocación, una mirada a mi interior, unos minutos de liberación, de paz interior...
Y como decía, hace demasiado tiempo que no sintonizaba este dial. Demasiado tiempo sin evocar, sin imaginar, sin soñar, sin recordar, sin relajarme... Subo el volumen y añado otro tema a mi discoteca ideal. Aquí viene el tío Richard con ese look que siempre quise tener, con sus letras cargadas de múltiples significado y con esa voz que sólo pueden tener los grandes.
Te quedan 100 páginas y ya apuntas a ganador. Lo llevas en tus letras. Es lo que yo siempre digo. Las cosas del talento. Juntas cuatro palabras y eres capaz de sacarme una sonrisa en mitad de ese gigante apestoso con ruedas, cargado de gente que ni se mira, que sobrevive al madrugón, al frío persistente e implacable, que busca desesperadamente minutos de sueño en el traqueteo infernal de esos cacharros a los que Julián de Castro llama autobuses. Y en esa atmósfera tan turbia, vas tú y me haces reír. Talento, talento...
Volteo las páginas con agilidad infinita, devoro tus enseñanzas, me siento como el Pijoaparte, anhelante, y me enamoro un poco, lo que puedo, de Teresa Serrat y de su idealismo escondido bajo trazas de niña rica. Y me generas un nudo en la garganta y hasta casi veo cómo se asoman esas lagrimas que tanto necesito echar, pero que no salen, que se enquistan en las pupilas dilatadas por este espejismo vital en el que ando sumergido.
Te quedan 100 páginas, pero ya lo has conseguido. No es que el final no sea importante, que lo es y mucho, sino que yo ya sé que lo vas a bordar. Lo intuyo. Lo huelo con cada movimiento del dedo índice al saltar de hoja en hoja. Y no lo tenías fácil. Soy un tío exigente con eso de dar sentido y sentimiento a las palabras, pero tú lo estás haciendo de maravilla. Tienes el UNO a la vuelta de la esquina. El liderato será tuyo. Es un premio que no vale mucho. Simbólico. Pero, al fin y al cabo, un reconocimiento, que en estos tiempos desagradecidos es mucho. Ahora cuando me pregunten:
"Hay días que voy hacia el huracán"..., días que invitan a cortar de raíz, a dejar paso al aire limpio y puro que baja desde la sierra, a soltar las toneladas de lágrimas reprimidas, a olvidar el tiempo pasado y morder el futuro con fuerza...
El video no es exactamente igual, pero se parece mucho. Allí, en mitad de la multitud, en lo alto de una grada abarrotada, un hombre perplejo olvidó todas sus preocupaciones y frustraciones, se agarró a una canción redonda, al círculo perfecto, y se entregó a casi cuatro minutos de sensibilidad a flor de piel, de felicidad infinita...
Pienso en dejarme el pelo un poco más largo, en estirar todavía algo más mis patillas, en coger una guitarra y meter un poco de caña... Sería una buena terapia para desengrasar, para despojarme de tantas preocupaciones...pero mejor que lo hagan ellos. ¡Temazo!
Oh grace save your money for the children oh grace save your money for the children oh grace
Me iba a ir a la cama, pero he escuchado esta canción y no he podido resistirlo...
Se la dedico a C. que no ha leído ni leerá nunca este blog, pero que ha estado, está y estará en ese rincón del corazón donde se aparcan los sentimientos que no se sabe que hacer con ellos.
Rebeca Jiménez - Despertarme contigo
PD- Esta artista se merece que le dedique unas cuantas líneas. Las tendrá, pero ahora sólo quiero escucharla...
Perdonen que yo, futbolista empedernido, no tenga ganas de ondear banderas ni de ponerme a pitar con el coche.
Perdonen que yo, forofo hasta la médula de mi Sego y mi Athletic, cante los goles de 'la roja' con tímido entusiasmo.
Perdonen que yo, amante del balompié, muestre sólo una media sonrisa por lo que se supone que debería ser un maravilloso éxtasis...
Pero así es este gran deporte. Si los colores no se sienten, no pasa de ser un mero entretenimiento... Y para mí, esta Eurocopa ha sido uno de los torneos futbolísticos más divertidos de los últimos tiempos en los que, además, ha ganado el equipo que mejor fútbol ha realizado y que, casualmente, es el de mi país. Y poco más o tal vez esto ya es mucho.